Solsticio de Verano: La puerta a la evolución humana


Cada 21 de junio se celebra, en el hemisferio norte, el día más largo del año. En esta fecha, los habitantes de la región septentrional del planeta se aprestan para presenciar uno de los espectáculos más bellos de la naturaleza: el sol de media noche. En algunos lugares, como el Polo Norte, el sol continúa brillando a la media noche del 21 de junio. Definitivamente no es un día como los demás. La naturaleza, el hombre y las estrellas se disponen a celebrar una gran fiesta, cargada de gran poder y magia. Las hadas y demás deidades de la naturaleza andan sueltos por los campos; los agricultores dan gracias por el verano, las cosechas, las frutas y por disponer de más horas para cumplir con sus tareas y entregarse también a la diversión. También es el momento justo para pedir por la fecundidad de la tierra y de los mismos hombres; además se debe comenzar a almacenar alimentos para pasar el otoño y el invierno. Pero, ¿cuál es el motivo de esta festividad? Nada menos que el solsticio de verano, la única fecha en el año en que el día cuenta con más horas.
La celebración del solsticio de verano, es tan antigua como la misma humanidad. En un principio se creía que el sol no volvería a su esplendor total, pues después de esta fecha, los días era cada vez más cortos. Por esta razón, fogatas y ritos de fuego de toda clase se iniciaban en la víspera del pleno verano (Midsummer's Eve), o el 20 de junio, para simbolizar el poder del sol y ayudarle a renovar su energía.
En tiempos posteriores se encendían fogatas en las cimas de la montañas, a lo largo de los riachuelos, en la mitad de las calles y al frente de las casas. Se organizaban procesiones con antorchas y se echaban a rodar ruedas ardiendo colinas abajo y a través de los campos. A menudo se bailaba y saltaba alrededor del fuego para purificarse y protegerse de influencias demoniacas y asegurar el renacimiento del sol. De acuerdo con el astronómo barranquillero Jorge Enrique Senior, se puede decir que todo empezó hace cerca de 5 mil años, cuando en nuestros antepasados, tan amigos de observar las estrellas y establecer su influencia en nuestras vidas, se dieron cuenta que en determinada época del año el Sol se mueve desde una posición perpendicular sobre el Trópico de Capricornio, hasta una posición perpendicular sobre el trópico de Cáncer
A estos días extremos en la posición del Sol se les llamó solsticios de invierno y verano, los cuales ocurren los días diciembre 21 y junio 21 respectivamente. Estas fechas corresponden al hemisferio norte, pues en el sur es al contrario. "Las fechas mencionadas son las típicas, pero puede ser que en un año determinado caiga un día antes o después, debido a las irregularidades del calendario, como los años bisiestos".
Hablando propiamente del solsticio de verano, en esta fecha el eje de la tierra está inclinado 23,5 grados hacia el sol. Esto ocasiona que, en el hemisferio norte, el 21 de junio sea el día más largo del año, pero esto no es válido para cualquier región, pues en países como Colombia, que está más al Sur de los 23,5 grados de latitud norte, la diferencia no es tan notable. Este descubrimiento permitió al ser humano medir exactamente 1 año y así crear el calendario solar, predecir con exactitud las estaciones, con todo lo que eso significa para la agricultura y, en general, para la civilización. Para visualizar esos días se construyeron obras o señales, a veces monumentales, como Stonehenge en Inglaterra.

Stonehenge es uno de los más famosos monumentos prehistóricos del mundo. Aunque no se sabe muy bien su fecha de construcción, los científico estiman que ésta ocurrió cerca al año 2800 A.C.
Precisamente, al amanecer del día más largo del año, el sol que sale por el horizonte queda perfectamente encuadrado entre las aberturas de los megalitos.
Sin embargo, algunos científicos consideran que esto es pura coincidencia, pues desde hace 5 mil años hasta hoy el eje de la Tierra ha sufrido modificaciones, lo que lleva a suponer que en el tiempo en que fue construido Stonehenge el sol no quedaba "atrapado" entre las separaciones de las grandes piedras que conforman este monumento.
NOCHE DE SAN JUAN
Pero no confundamos. Una cosa es el solticio y otra el dia de San Juan. Los chamanes, magos, wiccanos y hechiceros, ceebraban el sol en su maximo esplendor del solticio. Posteriormente, los cristianos quisieron darle un sentido trascendental a esa fecha y aproximaron la festividad de San Juan al solticio. ¿Porque?, ¿Que realción tiene el evangelizador con un acontecimiento astronómico ?. Ahora lo analizaremos, pero San Juan fue la antorcha divina que anuncio la llegada de un avatar de un enorme iniciado llamdo Hijo de Dios. Fue una luz que iluminaba la oscuridad del alma, igual el solticio es un día cuya luz disipa las tinieblas de la noche hasta muy tarde. En realidad celebramos el amanecer del dia 24, puesto que al fiesta magica se inicia en la ncohe del 23. Esta es una fecha en la que numerosas leyendas fantásticas son unánimes al decir que es un período en el que se abren de par en par las invisibles puertas del "otro lado del espejo": se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados; se liberan de sus prisiones y ataduras las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición; braman los cuélebres (dragones) y vuelan los "caballucos del diablo"; salen a dar un vespertino paseo a la luz de la Luna seres femeninos misteriosos en torno a sus infranqueables moradas; afloran enjambres de raros espíritus duendiles amparados en la oscuridad de la noche y en los matorrales; las gallinas y los polluelos de oro, haciendo ostentación de su áureo plumaje, tientan a algún que otro incauto codicioso a que les echen el guante; las mozas enamoradas sueñan y adivinan quién será el galán que las despose; las plantas venenosas pierden su dañina propiedad y, en cambio, las salutíferas centuplican sus virtudes (buen día para recolectar plantas medicinales en el campo); los tesoros se remueven en las entrañas de la Tierra y las losas que los ocultan dejan al descubierto parte del mismo para que algún pobre mortal deje de ser, al menos, pobre; el rocío cura ciento y una enfermedades y además hace más hermoso y joven a quien se embadurne todo el cuerpo; los helechos florecen al dar las doce campanadas... En definitiva, la atmósfera se carga de un aliento sobrenatural que impregna cada lugar mágico del planeta y es el momento propicio para estremecernos, ilusionarnos y narrar a nuestros hijos, nietos o amigos toda clase de cuentos, anécdotas y chascarrillos sanjuaneros que nos sepamos. Esta noche se abre la puerta que nos introduce al conocimiento del futuro y a las dimensiones mágicas de la realidad. Es la noche en que los entierros arden, el Diablo anda suelto y los campos son bendecidos por el Bautista. En la mañana, dice la tradicion que muy temprano la gente se lava el pelo y la cara con las aguas bendecidas y comenzaba a llamar, tres veces consecutivas:
¡San Juan!, ¡San Juan!, dame milcao (guiso de papas con manteca) yo te daré pan.
La noche anterior dos han sido los eventos más importantes: el baile del fuego y las pruebas.

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