La Verdad sobre los Amores Prohibidos ( Parte I)

Hoy vamos a hablar amigas queridas sobre esos amores que sentimos prohibidos o vemos “inalcanzables” por alguna poderosa razón, o que realmente nos son prohibidos por alguna circunstancia de la vida.

Hemos visto en artículos anteriores, sobre la importancia que revierte o juega el amor en nuestra existencia. Observamos que sin él, la vida resultaría difícil e imposible de vivirla. Analizamos también todos y cada uno de los factores que implican dar o recibir amor condicionado o de manera incondicional, concluyendo en una respuesta que ha quedado en el aire:
¿Realmente sentir amor por algo o por alguien que no está en nuestras manos alcanzar en la vida, será que podemos catalogarlo como prohibido?

Cierto es que el amor se viste con muchos ropajes o disfraces. El amor es un sentimiento que puede fácilmente confundirse con pasión, deseo, ideal o capricho, y más cuando hemos de convertirlo por fuerza mayor, en un sentimiento platónico.

Amores que quedaron inconclusos, amores de niñez, amores de adolescencia, amores de juventud, o amores de madurez que hemos sentido, pero nunca realizado como un anhelo imperante, necesario y vital en la vida. Un amor que deja, (lo queramos o no), un enorme vacío inexplorado en los bosques del alma.
Amores hay que son verdaderos, capaces de volvernos unas verdaderas heroínas en los campos de acción, y que sin embargo, hubo algo, o alguien o hay o habrá algún motivo, causa o razón que nos impida plasmarlo.

Amores hay que se quedaron profundamente dormidos en los sueños de mujer profundamente enamorada del amor, y se fueron como llegaron, sin pedir permiso y sin decir adiós. ¿Se fueron realmente? ¿o los dejamos ir? ¿o están allí aún impregnados en las paredes del alma, esperando a ser despertados con el roce de los pétalos de una nueva ilusión?

¿Cuántas mujeres hay en el mundo que idealizaron su amor en una persona equivocada?, creyeron encontrar las puertas del templo del amor en el corazón del ser amado, para luego darse cuenta que no era lo que ellas buscaban del amor? ¿Qué es lo que realmente se busca del amor? ¿la correspondencia? ¿la comodidad y los lujos? ¿la seguridad económica o emocional? ¿placer?… ¿o qué?

¿Por qué una mujer se siente decepcionada o frustrada cuando no encuentra ese eco en el ser que creyó amar, y se entregó en cuerpo, alma, sentimiento y razón?

¿Será que también ese amor le era prohibido? ¿será que sólo seleccionó mal a su pareja? Porque indiscutiblemente el amor sigue vivo allí, latiendo fuertemente, reclamando atención en su corazón, pero se siente desplazada, incompleta, anulada, estéril del alma, sola, vacía, incomprendida, devaluada, utilizada, manipulada como una hoja al viento, o una veleta a la deriva de las circunstancias.

¿Hasta dónde puede considerarse al amor como un sentimiento prohibido?


Ciertamente es que existen casos que lógicamente, y por simple inducción lógica sí resultan realmente “prohibidos”, porque los restringe la sociedad, los principios éticos o humanos, las culturas, las religiones, los lazos consanguíneos, etcétera, y que esas normas de moralidad y buen juicio nos indican que no es por ahí, o que simple y sencillamente tenemos que darnos cuenta (aunque nos duela), que un amor prometido o comprometido anticipadamente con otro ser, no es el ideal que estábamos buscando para nosotras, ni es, ni se parece siquiera, al ideal de nuestros sueños, aunque en algunos casos se han dado cascos así y han sido idilios maravillosos para el resto de la vida.

¿Pero cuándo encontramos a una persona que es libre,  no está prometida o comprometida, y que no hay problemas con la cultura, los principios religiosos, ni los lazos de la sangre y que de todas formas no podemos alcanzar? ¿Por qué no podemos realizar ese amor?. ¿Será que nos está prohibido realizarlo por alguna razón divina?

Sería interesante debatir este tema amigas, en el que seguramente muchas de nosotras, quizá tengamos una valiosa historia que compartir.

¿Qué piensan… qué opinan ustedes de los amores prohibidos?

Espero sus valiosos comentarios.

Poema para Mi Amor Prohibido

Inesperado el momento de nuestro encuentro,

¿Será obra del destino? ¿Existen las casualidades?

Me pregunté incesantemente y no lo supe.

Pero de algo tengo la certeza hoy,

mi corazón lo pide a gritos y mi cuerpo lo desea.

Son miles de contradicciones que pasan por mi mente,



¿Qué hago, como escapo, como huyo?

Si debo, si pienso. No puedo y no quiero.

Así para los ojos del mundo sea un error

Yo no quiero vivir sin este amor,

Un amor prohibido tal vez, pero el más lindo amor,

Un amor que llego a mi vida para quedarse,

Un amor que no debo aceptar, pero que ya está en mi ser

Un amor que no quise, pero se quedo a vivir en mí,

Un amor inesperado, que a cada segundo lo espero,

Un amor que duele, pero que lo quiero

Un amor que en poco tiempo pudo darme los mejores momentos,

Un amor que me deja los más grandes recuerdos.


Balada del Loco Amor

No, nada llega tarde, porque todas las cosas

tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas;

sólo que, a diferencia de la espiga y la flor,

cualquier tiempo es el tiempo de que llegue el amor.

No, Amor no llega tarde.

(José Angel Buesa)

Amor Prohibido


Subes centelleante de labios y de ojeras!

Por tus venas subo, como un can herido

que busca el refugio de blandas aceras.

(Cesar Vallejo)

Canción del Amor Prohibido

Sólo tú y yo sabemos lo que ignora la gente

al cambiar un saludo ceremonioso y frío,

porque nadie sospecha que es falso tu desvío,

ni cuánto amor esconde mi gesto indiferente.

(José Angel Buesa)



Quizás algunos de mis queridos lectores no coincidan con algunos aspectos que mencionaré, pero estos convierten cualquier relación desde un inicio en un caso perdido. Le llamo “amores prohibidos” a aquellas relaciones de pareja que se inician previa existencia de condiciones particulares. Por ejemplo, diferencias de religión, económicas, culturales, sociales, étnicas y hasta de edad.

Estas diferencias que para algunas parejas es salvable para otras es motivo de tristezas y frustraciones.

Todos nos enamoramos pensando que pasaremos momentos felices y que posiblemente esa persona sea la elegida para convertirla en la pareja ideal. Durante este momento hay detalles que se pasan inadvertidos porque es atracción, admiración y deseo.

A medida que nos compenetramos más y más, nos damos cuenta de que definitivamente esa es la persona “recomendada por el doctor” para aliviar nuestra soledad y que nos acompañe a construir nuestro proyecto de vida.

Sin embargo, aunque sea un proyecto de a dos, hay –a su vez– dos familias que respaldan o no, este. ¿Qué ocurre cuando hay diferencias entre la pareja que una de las familia no tolera?

- Es que como ella no es de nuestra religión no puedes enamorarte de alguien diferente ya que los nietos no podrán ser de nuestra religión y la comunidad nos excluirá…

- Es que cómo él vive en esta parte de la ciudad tan diferente a la nuestra no te conviene porque…

 - Es que cómo nosotros somos miembros del club y la familia de ella no, no está a nuestra altura…

- Es que como él no es de nuestra misma etnia (raza) esos nietos a quién se van a parecer (la típica y ¿cómo les saldrá el pelo cuscús o lacio?)…

- Con la edad que tiene él (o ella) no vas a poder darme nietos y tú tan joven…

Como ven, esto no es sólo un asunto de la pareja. Se convierte en un desastre familiar y casi nacional. La falta de tolerancia de algunas familias convierte las diferencias en situaciones cuasi prehistóricas. Sin embargo, están en lo cierto.

Cuando en una pareja se dan algunas de estas diferencias a la larga la pareja sufre, porque las familias los rechazan y eventualmente hasta su grupo inmediato. ¿Que traerá esto como consecuencia? Los reclamos en un futuro y los resentimientos entre las partes porque “me atreví a sacrificar por ti y mira lo que pasó”. Pasó lo que todo el mundo decía que iba a pasar porque nadie apoyó la relación desde un principio y esto la hizo ser un fracaso garantizado.

Por más que se respete y ame a la pareja no se puede creer que sólo ambos podrán sobrevivir en el mundo sin el apoyo de sus respectivas familias.

Es cierto que la diversidad hace más atractiva la vida pero dentro de lo que estamos acostumbrados.

Con esto sólo quiero recordar aquel refrán que dice cada oveja con su pareja. Todos debemos tener la oportunidad de superarnos, de que nos respeten por lo que somos y tenemos, nadie tiene que aceptar ser visto por debajo del hombro por se diferente.

Búscate una pareja con la cual estés a gusto y puedas compartir junto con los tuyos en cualquiera situación. A fin de cuentas si la relación funcionara, la primera persona beneficiada serás tú, huye de las relaciones prohibidas sus finales, en la mayoría de los casos no son felices.

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