5 errores que cometemos al usar aceite de oliva

Cada vez es más conocido y utilizado, en la llamada dieta mediterránea, el aceite de oliva. Recientes investigaciones médicas señalan que el “oro líquido”, especialmente el extra virgen, regula la presión arterial, ayuda a controlar la diabetes y, si se toman entre 2 y 4 cucharadas soperas al día como máximo, nuestra salud se ve reforzada.

Se calcula que el aceite de oliva está formado por 3 mil componentes distintos, de los que se conocen apenas unos 200. Estos son, según el doctor Francisco Pérez Jiménez, catedrático de Medicina Interna de la Universidad de Córdoba (España), los que actúan como reguladores retardando la aparición de dolencias como la arterioesclerosis o el Alzheimer, contribuyen a estabilizar y mejorar el control de las personas que padecen diabetes, y, en general, evitan la oxidación de las células y su consecuente envejecimiento. Su alto contenido de ácido oleico (casi un 80%), ayuda a reducir el colesterol malo y beneficia al bueno.

 5 errores que cometemos al usar aceite de oliva
  

Los cocineros y los productores de este maravilloso aceite insisten en señalar que no todos los aceites son iguales. Así como hay diferentas especies de manzanas, también hay decenas de variedades de aceitunas que producen distintos aceites, con diferentas propiedades y que son los apropiados para elaborar distintos platillos.

Sin embargo, seguimos cometiendo los mismos errores al usar este aceite. ¿Sabes cuáles son?

Comprar aceite de oliva “suave” pensando que tiene menos calorías.
El aceite de oliva “suave” nunca es virgen (no está formado en un 100% por zumo de aceituna), sino que es una mezcla de aceites de oliva refinados y aceites de oliva vírgenes. Su suavidad sólo se refiere al grado de acidez, que es menor que en otros aceites de sabor “intenso” pues lleva una menor cantidad de aceite de oliva virgen; pero esto nada tiene que ver con su poder calórico. Todos los aceites de oliva (vírgenes o no) tienen aproximadamente las mismas calorías, unas 884 por cada 100 gramos.

No usar el aceite de oliva virgen extra para cocinar. El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es el de mayor calidad, pues sólo contienen zumo de aceituna de calidad superior y menos de un grado de acidez, pero es también el más caro. Es por esto que, en la mayoría de los hogares, se reserva exclusivamente para aliñar ensaladas. Debes saber que, en muchos platillos, el AOVE aporta un sabor inconfundible y no hay ninguna razón para no utilizarlo para cocinar. Por otra parte, es cierto que el AOVE se quema a menor temperatura que otros aceites de oliva refinados así como de girasol o de sésamo. El aceite de oliva virgen extra se empieza a quemar en torno a los 200 grados pero, si no tenemos pensado alcanzar esa temperatura (y no la alcanzaremos en la mayoría de guisos), se puede utilizar perfectamente.
Dejar el aceite al lado de la estufa. Este error es extremadamente común. Dado que el aceite de oliva se utiliza para cocinar es cómodo tenerlo junto al fuego, pero esto puede hacer que se eche a perder. El aceite de oliva debe conservarse en un lugar fresco y seco, en el que no dé el sol y no haga excesivo calor. Lo mejor, además, es guardarlo en un recipiente opaco.
Usar variedades concretas para empleos inadecuados.
Al igual que el vino, el aceite de oliva varía en función del tipo de aceituna del que se ha extraído. Las cuatro principales variedades de aceites (que, además, pueden mezclarse entre ellas) son hojiblanca, picual, arbequina y cornicabra, y cada una tiene sus propias características. El aceite hojiblanca, por ejemplo, es fuerte e intenso, perfecto para consumir en crudo, pero poco recomendable para cocinar; el aceite picual, por otro lado, es el mejor para freír o para guisar.
Comprar grandes cantidades que no vas a consumir rápido. El aceite de oliva es mucho más económico cuando se compra en garrafas de 5 litros, pero antes de lanzarnos a comprar como locas cuando vemos un buen aceite en oferta debemos pensar cuánto aceite consumimos en casa. Una vez abierto, el aceite debe consumirse en unas 6 semanas. No es que se descomponga pasado este tiempo, pero a partir de esta fecha empieza a perder parte de sus cualidades.



Ya lo sabes, el aceite de oliva es más que un aliño para ensaladas. ¡Disfrútalo!

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